| Efedrina |
|
|
Es eficaz por vía oral, y su vida media en el organismo es de 3 a 6 horas. Se elimina principalmente en la orina. Es un agonista tanto alfa como beta adrenérgico. Intensifica la descarga de noradrenalina desde las neuronas simpáticas. Uno de sus efectos es la elevación de la presión arterial, porque estimula la frecuencia y el gasto cardíaco y aumenta la resistencia vascular periférica. También tiende a aumentar la resistencia a la eliminación de la orina por su estimulación de los receptores alfa-adrenérgicos en la base de la vejiga. Se la ha utilizado para promover la continencia urinaria, sobre todo en varones que tienen hipertrofia prostática, aunque no está clara su eficacia. La activación de los receptores beta-adrenérgicos en los pulmones fomenta la broncodilatación. Pero se ha reducido mucho su utilización broncodilatadora en pacientes asmáticos gracias al desarrollo de los agonistas beta 2 selectivos. La efedrina solía emplearse para tratar crisis cardíacas, y como estimulante del sistema nervioso central en narcolepsia y estados depresivos. Ha sido sustituida por otras opciones de tratamiento en ambos trastornos. Además del riesgo de hipertensión y de arritmias cardíacas, también puede producir cuadros de insomnio por su potente acción estimulante sobre en el sistema nervioso central El dopaje En realidad, mucho más conocida que la efedra es la sustancia que se extrae de ella: la efedrina, un estimulante potente del sistema nervioso central. Sin embargo, la efedra como hierba se hizo famosa en los Estados Unidos, desde que comenzó a comercializarse como un producto fitoterápico para adelgazar y como estimulante, hace ya varios años. Lo que sin duda le dió notoriedad fue la polémica generada mediando la década del '90 alrededor de sus efectos colaterales, que se materializó en 1997 en una propuesta concreta de las autoridades de salud estadounidenses de limitar las dosis de efedra y tomar medidas para restringir su uso, lo cual nunca se llevó a cabo. Autoridades de salud norteamericanas y productores del fitoterápico se enfrentaron duramente en un debate para establecer si la hierba representa o no un riesgo para la salud. Peligros Ciertos sectores del ámbito científico sostienen que no se debería tomar a la ligera los efectos estimulantes de la efedra, tan potentes que pueden acelerar el ritmo cardíaco y la presión a niveles peligrosos para muchas personas. Los más cautos proponen que, antes de probar los posibles efectos colaterales de la efedra, es preciso determinar si existe algún beneficio médico que justifique correr un riesgo. Esto implicaría probar científicamente la efectividad de la sustancia para aquello que se la supone efectiva, en este caso, como adelgazante.
|